Amados hijos, les
traigo Mi Amor y Mi Bendición:
LOS LLAMO A SER AMOR
Y LO DEMÁS SE LES DARÁ POR AÑADIDURA. SEAN CUMPLIDORES DE MI PALABRA,
SEMBRADORES EN MI VID Y ASÍ DARÁN FRUTOS ABUNDANTES (Cf. Jn. 15, 1-17).
Necesitan ser más
Míos y menos del mundo, sean mensajeros de Mi Amor, de Mi Paz, de Mi Esperanza
y de Mi Misericordia. Mis hijos luchan
por transitar el camino recto, muy diferente a quien no Me conoce o no desea
renunciar al mundo.
Hijos, recíbanme en
la Sagrada Eucaristía y oren por sus hermanos, es importante que oren unos por
otros (Cf. Sant. 5,16).
HIJOS, NO DESEO QUE
SE SIENTAN SALVOS, LA SALVACIÓN NO LA TIENEN ASEGURADA. TENGAN PRESENTE QUE LES
EXAMINARÉ AL FINAL DEL CAMINO Y MIS HIJOS SON HUMILDES SIEMPRE
La humanidad va hacia
la perdición al no amarme ni amar a Mi Madre y Madre de toda la humanidad;
desprecian Mis Advertencias y las de Mi Madre por orgullo, sin recordar que el
orgullo es signo de Satanás (Cf. Mc. 7, 20-23; Sal. 19,13).
Se esparce la guerra,
vuela de un lugar a otro dejando su estela de horror, dolor y muerte cual
jinete que cabalga en su caballo rojo a prisa (Apoc. 6, 4).
A Mis hijos no les es
agradable escuchar de guerra ni de carestía ni de desastres para continuar
viviendo en la irrealidad en este momento y olvidarse de que la humanidad vive
en medio de la convulsión, del padecer, de los desastres naturales. He ahí el conflicto
de Mis hijos, para quienes es normal repetirse a sí mismos: “siempre han habido
guerras, terremotos, inundaciones, enfermedades, todo es normal”, sin
cuestionarse la causa de todo cuanto acontece y…
YO HE VENIDO A
DECIRLES QUE CUANTO SUCEDE SE DEBE AL PECADO DE MIS HIJOS Y EN CUANTO MÁS
PEQUEN MÁS FUERTES SERÁN LOS ACONTECIMIENTOS. LOS ELEMENTOS ACTÚAN A PRISA ANTE
LOS CRECIENTES PECADOS DEL HOMBRE.
El pecado en sus
múltiples formas da fuerza a los acontecimientos de la naturaleza que responden
de forma imprevista invadiendo los países. Debido a ello, no vengo a hablarles
solo de Mi Divina Misericordia, sino de cuanto deben expiar para que salven el
alma.
¡Son Mis hijos y a
todos amo! Permanezcan atentos, el apagón (1) se acerca, prepárense hijitos,
tengan fe y continúen siendo fieles a Mí.
Mi Iglesia es
amenazada y Mis hijos deben mantener la fe en constante crecimiento (2). Les
llamo a recibirme en el Alimento Eucarístico, vengan a hacerme compañía en el
Santísimo Sacramento y oren el Santo Rosario, manteniéndose en fraternidad.
Oren hijos, oren unos
por otros, atentos a los climas extremos en la Tierra.
Oren hijos, oren,
mantengan la fe en medio de los combates que surgen y las grandes tensiones
entre países.
Oren por Francia,
padece ante la incredulidad hacia Mí y la entrega al Demonio.
Oren por los países
en donde han construido recintos para adorar al Demonio, para que Mis hijos se
decidan a dejar al mal.
Oren hijos Míos,
mantengan velas benditas en los altares de sus hogares para el momento en que
las necesiten.
Oren hijos, la
persecución (3) de Mi Iglesia se acerca más a ustedes Mis fieles, acrecienten
la fe, conózcanme.
La oración es
necesaria en todo momento, (Cf. Lc. 21,36) en especial en este momento en que
el Demonio se mantiene tentando a Mis hijos, redoblen la oración.
Despierten, alerta
hijos, grandes volcanes despiertan.
¡SEAN FUERTES, NO
CAIGAN EN LA TENTACIÓN, MANTENGAN LA MIRADA HACIA EL FRENTE, MÍRENME, LES
ESPERO!
Les bendigo, hijos
Míos
AVE MARÍA PURÍSIMA,
SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA,
SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA,
SIN PECADO CONCEBIDA
