Nuestra amada tierra
Gaia es amenazada constantemente por quienes habitamos en ella pisando con el
ácido de nuestros pies fuera de su sendero y destruyendo todo al paso.
No hay manera de borrar
las huellas para que estas no nos delaten pues siempre al intentar hacerlo pretendiendo
no ser descubiertos, la destruimos aún más quedando en evidencia.
Esta situación está
lejos de ser nueva y cada vez que Gaia se siente amenazada, activa su poder
para sanarse, ya paso, está pasando y así seguirá sucediendo.
Destruimos desde
nuestro espíritu destruyéndonos nosotros al mismo tiempo y destruimos desde
nuestro ego que se rebela ante el camino, es el ego humano que desea continuar según
sus formas y por ello no logramos avanzar.
Caemos continuamente
ante nuestros repetitivos cambios emocionales, ante nuestros continuos cambios
de pensamiento, y debido a esto, nos alejamos con sutil tibieza del camino,
negándonos su esplendor y destruyendo
todo a nuestro paso, igual que lo hacemos con nosotros mismos.
No necesitamos de grandes
sabios ni grandes doctos, solo necesitamos la sencillez de nuestro corazón
humilde y presto a vivir desde el amor para entregar amor a todo lo que nos
rodea, dejando las apariencias y el orgullo de lado para optar por la
sinceridad de nuestra esencia y dar testimonio de ella sin hipocresía.
LO QUE TENEMOS QUE
HACER, ES RENOVARNOS TOTALMENTE, MIENTRAS NO LOGREMOS ESTO, NO AVANZAREMOS.
La Naturaleza avanza
con gran fuerza en defensa propia, es la respuesta hacia quien le ha invadido y
ya la Naturaleza no le reconoce. Es la Naturaleza que llama a la Humanidad a
volver la mirada al amor del camino. Pero pareciéramos ajenos a esa
responsabilidad de purificación.
Vendrá ella y se dará como
fue anunciada desde siempre, regresará el hijo del camino como fue dicho, será
la segunda vez, las pistas ya nos fueron
dadas, las olvidamos o las ignoramos pero ese hecho no cambia su curso.
No nos preocupa la voz
del camino en nuestro corazón, solo nos preocupa lo que consideramos peligro,
La
Humanidad padece sed de amor, sed de fe, sed de esperanza, sed de caridad.
El colapso es inminente GAIA no puede más que
defenderse de nosotros, su órbita se modifica, sus suelos se estremecen cada
vez más, sus volcanes hablan y sus aguas purifican.
Debemos entregarnos al Amor
del camino, ser barro en su Manos, ser criaturas de bien y desterrarnos de lo
que nos detiene, eso que mantiene el ego humano y nos impide crecer.
Necesitamos cambiar el obrar y actuar por un obrar y actuar mejor, apegado al AMOR del camino, debemos doblegar el mal para ser dócilmente moldeables por el Amor.
No seremos abandonados por el camino ni por sus angeles guardianes, somos nosotros los llamados a salvar el alma, a tomar fuerza
espiritual, a no decaer en la fe, a fortalecernos para que cuando llegue el mayor destructor del Amor no caigamos ante sus infames mentiras.
Seremos testigos de graves y terribles
fenómenos de toda índole. La tierra ruje desde el centro de ella a causa
de la fricción en sus profundidades. La tierra nos alerta para
que no la contaminemos más.
Seremos testigos de invasiones a
grandes naciones, invasores crueles, sin piedad. Europa será presa de
invasiones y será esclava de esclavos del mal. Roma será invadida y la iglesia sera trasladada a otra nación de la mano de sus perseguidos fieles.
No será otra Generación,
Sera esta y solo esta, el tiempo ya no es tiempo y GAIA habla.
Josh & Peace
