
Amados hijos de Mi Corazón:
Les amo y les llevo dentro de Mi Vientre.
MI DIVINO HIJO SE MANTIENE EN BETANIA EN ORACIÓN Y VIGILIA (Cf. Jn 12, 1-8), como deben mantenerse cada uno de Mis hijos: siempre en oración y en vigilia para no enlodarse con lo mundano, debido a que la criatura humana es tentada y es débil si no ora y refuerza la Fe.
El mantenerse en oración:
es a la vez estar invitando a Mi Divino Hijo a obrar y actuar con ustedes…
es hacerse “nada” para que la Trinidad Sacrosanta sea todo en ustedes…
es vivir y alimentarse del Amor
Divino, permitiendo que ese Amor Divino sea el que obre y actúe en
ustedes.
Amados hijos, tengan presente que el Demonio siempre merodea (I Ped. 5, 8-11) y si Mis hijos caen en sus redes, el Demonio entra y cuando encuentra una puerta abierta, él sabe que las criaturas humanas poseen debilidades y con su inteligencia malvada, toca una y otra vez en donde sabe que Mis hijos son más débiles.
Hijos Míos, el de más difícil convivencia con los otros discípulos de Mi Hijo fue Judas, quien con una personalidad fuerte, le fue difícil comprender tantísimo amor en Mi Hijo.
Mi Divino Hijo tuvo una infinita paciencia con Judas, lo excusó ante los demás apóstoles, aunque Judas le reprochaba a Mi Divino Hijo el que no desee saber nada de los reinos de la Tierra.
¡Cuánto valor tiene una criatura humilde!
¡Cuánta sabiduría posee una criatura humilde!
Por ello a ustedes hijos les llamo a la
humildad, solo la humildad mantiene a Mis hijos en la ecuanimidad. La
soberbia no es buena compañera, sino causa disgustos con los hermanos
hasta que rompe los lazos de la fraternidad. (Cf. Prov. 6, 16-19)
Este día de luto, este Miércoles Santo de tristeza, de dolor infinito, Judas se reunió con los Rabinos del Sanedrín y aceptó entregar a Mi Divino Hijo con un beso por 30 monedas. (Cf. Mt. 26, 14-16)
Amados hijos:
¡Cuántos van por la Tierra sembrando discordia, repitiendo lo que escuchan sin saber la certeza de lo que escuchan!
¡Cuántos con una palabra terminan con un hermano por envidia!
Esa envidia que logró penetrar el Demonio en
Judas y lo sigue replicando en las criaturas humanas, sobre todo hacia
quienes poseen envidia hacia Mis verdaderos instrumentos.
En este momento en que se define el padecer de la humanidad, la pasión de la humanidad inicia, aunque algunos de Mis hijos se mofan de los anuncios de la Casa Paterna, pero como Madre insistiré hasta el último momento.
SE ENCUENTRAN EN EL MOMENTO DEL PADECER: verán la luna roja preludio de la sangre que se derramará de los conflictos en la humanidad, de las persecuciones, de la hambruna, de los levantamientos sociales y del avance de la guerra.
Todo esto les llena de temor, de angustia y como criaturas humanas lo desconocido les lleva a sentir temor. Sin pensar en que la fidelidad de Mis hijos hacia Mi Divino Hijo no queda sin dar frutos y son protegidos y serán protegidos por esa Fe que no tambalea.
CONSAGREN SUS HOGARES A LA PRECIOSA SANGRE DE MI DIVINO HIJO EN ESTOS DÍAS SANTOS CON LA ORACIÓN QUE NAZCA DEL CORAZÓN DE CADA UNO.
Amados hijos, les bendigo, les amo.
Mamá María
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA
AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA